La
creciente sensibilidad por el conocimiento y problemática
del medio ambiente ha dado lugar a una mayor importancia
de las consideraciones medioambientales en otros ámbitos
de la sociedad: empresa, educación, ocio, etc.
Estas demandas sociales se han visto reflejadas en una
mayor sensibilización de las Instituciones Públicas a
través de la cada vez más extensa legislación ambiental.
Las directrices seguidas por los Estados Miembros de
la Unión Europea, según el V programa comunitario, van
encaminadas a la protección del medio ambiente, centrándose
en la prevención de las afecciones al mismo.